Las relaciones de los flujos de energía proveniente de la radiación solar recibida por un planeta en movimiento determina la configuración de los diversos ecosistemas, así como el clima está determinado por las interacciones entre los componentes que conforman el sistema climático estos son: la criósfera, la atmósfera, la geósfera, la biósfera y la hidrósfera. Los mismos que en una interacción dinámica configuran las distintas zonas climáticas a nivel Global.

Los hábitats en que vive el ser humano están altamente influenciados por el comportamiento de estas relaciones. Las mismas que tienen una variación estacional dependiendo de su ubicación geográfica. Es así que el cambio climático afecta inexorablemente a los factores desencadenantes de aparición de una o varias enfermedades que varia en el tiempo.

Cambio climático salud es una relación compleja y más en este tiempo, debido flujos migratorios permanentes que diseminan agentes causales, los cuales se adaptan rápidamente a nuevas condiciones favorecidas por el cambio en los patrones de comportamiento climático.

Existen dos vías que el cambio climático afecta la salud: una la forma aguda donde eventos extremos determina condiciones favorables para la manifestación de una o varias enfermedades en el territorio afectado por olas de calor o frío que pueden exacerbar brotes de enfermedades incluso en zonas no endémicas y la otra cambios paulatinos cambios en los ecosistemas que va condicionando la emergencia y/o reemergencia de enfermedades. Ambas vías han hecho en muchas ocasiones que la capacidad de respuesta del sistema sanitario pueda verse superada desatando el caos por resolver los problemas de diferentes maneras y talvez no con las mejores respuestas.

Por ello se debe mantener sistemas capaces de soportar esta presión sin ser alterados haciendo al sistema sanitario más fortalecido, para lograr este propósito es importante desarrollar capacidades locales y herramientas que permitan construir institucionalidad resiliente.